Instó a los jefes de las tres fuerzas y a los veteranos a ser “testigos y garantes” del Pacto de Mayo.
Instó a los jefes de las tres fuerzas y a los veteranos a ser “testigos y garantes” del Pacto de Mayo.

El presidente argentino Javier Milei lideró este martes el acto central por el aniversario 42° del Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas contra el Reino Unido, donde el mandatario reafirmó el reclamo por la soberanía de las islas y abogó por que los veteranos no sean un “monopolio” de la política.

“El mejor homenaje a quienes dieron la vida por nuestro país es defender el reclamo inclaudicable por la soberanía argentina sobre las Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”, expresó Milei al inicio de su discurso en el Cenotafio de los Caídos de Buenos Aires.

El jefe de Estado estuvo acompañado por la vicepresidenta, Victoria Villarruel, quien se mostraba visiblemente emocionada durante el homenaje a los cientos de soldados argentinos que cayeron en combate y a los miles de excombatientes que sobrevivieron, entre los que se encontraba su padre, ya fallecido.

“No quiero que el respeto a las Fuerzas Armadas y a los héroes de Malvinas sea monopolio de un espacio político. Por eso convoco a la sociedad y a la dirigencia a que este 2 de abril inauguremos una nueva era de reconciliación con las Fuerzas Armadas que trascienda a este gobierno”, añadió Milei.

En esta misma línea, instó a los jefes de las tres fuerzas (ejército, armada y aérea) y a los veteranos a ser “testigos y garantes” del Pacto de Mayo, un documento de consenso entre los diferentes actores políticos del país, que pretende firmar junto a los 23 gobernadores y el alcalde de Buenos Aires el próximo 25 de mayo, en la provincia de Córdoba (centro).

En el acto también estuvieron presentes los ministros de Seguridad, Patricia Bullrich, y Defensa, Luis Petri, así como la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quienes junto al mandatario y su vicepresidenta realizaron una ofrenda floral a los pies del monumento a los caídos.

El 2 de abril de 1982, Argentina -gobernada en ese entonces por una Junta militar- tomó las islas mediante un desembarco anfibio, que no causó bajas enemigas o civiles, capturando y deportando a la guarnición británica.

Tras tres meses de intensos combates por tierra, mar y aire, la última dictadura militar argentina (1976-1983) firmó la rendición el 14 de junio de ese mismo año. La guerra dejó un saldo total de 649 argentinos, 255 británicos y tres civiles muertos.

Desde el fin de la guerra y bajo democracia ininterrumpida, el Reino Unido ha rechazado los reclamos del país suramericano por la soberanía argentina de las islas y sus espacios marítimos circundantes, pese a los reiterados llamados al diálogo de Naciones Unidas y otros organismos internacionales.

Se espera otro homenaje en Casa Rosada, sede del Ejecutivo, donde se prevé que el Gobierno cambie el nombre del Salón de los Pueblos Originarios, por uno relacionado con la gesta. Además, Villarruel participará de una misa en la Catedral porteña y lanzará en el Senado una agenda llamada “Semana Malvinas”.